Cuando deje de trabajar, lo primero que busque fue un proyecto que me mantenga ocupada y me ayude a insertarme en esta nueva vida, en la que tengo el privilegio de disponer de tiempo para mí. No estoy acostumbrada a estar todo el día en casa y menos como "ama de casa", etiqueta la cuál siempre me horrorizo y que me resisto a aceptar. En fin, como dicen la vida nos tiene preparadas muchas sorpresas y como filosofía de vida siempre pienso que es por algo mejor.
Es así, que me propuse iniciar con dos cosas, primero comenzar a correr por las mañanas, algo que siempre quise retomar pero por tiempo, el trabajo y otras excusas no había cuando me decidiera hacerlo y lo segundo fue pintar un escritorio antiguo que teníamos en casa y que pensé en utilizarlo como escritorio personal con miras a iniciar mi propio negocio, algo de lo que ya les contare más adelante.
El escritorio necesitaba un poco de trabajo, pero sobre todo un poco de vida. Esta es una foto de cómo era:
Lo lije, le puse base blanca, pero no sabía cómo pintarlo, ni que colores utilizar y en casa solo tenía pintura negra, así que entre que buscaba alguna inspiración para pintar llego a mí el tema de las famosas Mándalas (representaciones
simbólicas espirituales y rituales del macrocosmos y el microcosmos, utilizadas
en el budismo y el hinduismo) y aprendí que las mándalas más allá del ámbito del pensamiento místico que representan son también utilizada para fines terapéuticos. Carl G. Jung, psicólogo investigador dice que las mándalas ponen en funcionamiento mecanismos físicos tales como la vista, el tacto, los músculos y mentales como la elección del color, disposición y creatividad, así como psicológicos, ya que activa ambos hemisferios de nuestro cerebro. Por otro lado, cada color tiene un significado y de acuerdo a la combinación de colores que utilices se reflejara tu estado de ánimo.
Dicho todo esto, comencé a pintar mi mándala:
La pinte de blanco y negro con solo la mándala de color y al final le coloque una capa de resina como superficie de la mesa, al secar parecía que tenía vidrio.
Y así fue como quedo:
Al ver los resultados, me emocione tanto que busque que otra cosa podía pintar y encontré este simpático banco que también pedía que le den una nueva vida.
Así que emprendí un nuevo proyecto con la pintura y siguiendo con la inspiración de las mándalas pinte este banco:
Qué les parece? Yo, me di cuenta que me encanta pintar, es como si, cada vez que pinto siento que todo mi ser se encuentra en equilibrio con la vida, he encontrado con esto mucha paz interior y he aprendido algo interesante sobre las mándalas que espero también les allá gustado. Prueba hacer tu propia mándala y descubre de acuerdo a los colores que uses cuál es el significado de tu mándala. http://laguiaesoterica.com/mandalas
Si deseas puedes dejar algún comentario o contarme si te animaste hacer tu propia mándala. Nos vemos pronto y que tengan una semana llena de energía.





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