viernes, 22 de enero de 2016

Casi todas las familias tenemos un objeto que pasa de generación en generación ha lo largo de nuestras vidas y adquieren con el pasar de los años aquello que llamamos valor sentimental. Estoy segura que muchos al leer estas líneas estarán haciendo memoria de cuál es el suyo. En mi caso, este objeto no llego directamente a mí , sino para mi hijo, un hermoso niño que en la actualidad tiene 2 años y 8 meses de edad y que al empezar a comer heredo la silla que su padre, tíos y primos usaron durante su infancia. 

Está silla de comer a diferencia de las de ahora es de madera, de un aspecto muy sencillo y simple pero muy resistente. Recuerdo que antes de usar esta silla mi hijo, utilizo por unos meses una silla que nos regalaron en su baby Shower, una de esas de metal con plástico como son la mayoría de las de ahora y sólo nos duro unos meses ya que cuando un bebé empieza a comer la mayor parte de su comida termina en su cuerpo o en toda la silla, por lo que terminamos dándole de baja rápidamente y empezó a usar la silla heredada. 

Está simpática silla de comer lleva en la familia de mi esposo aproximadamente unos 38 años, fue adquirida por mi suegro para el mayor de sus hijos, siendo usada luego por mi esposo y sus hermanas menores. Me cuentan además que incluso; la silla  también fue prestada a algunos primos regresando luego nuevamente a casa de mis suegros para ser utilizada por la siguiente generación, primero por una pequeña soñadora que ahora tiene 8 años y es la mayor de las nietas, pasando luego al siguiente nieto, un pequeño gran varón que ahora tiene 5 años y luego pasó a mi hábil e inteligente hijo. Durante la generación anterior la silla fue pintada manteniendo su diseño y color original, hasta que llamo mi atención a fines del año pasado y en la búsqueda de explorar en mí está nueva faceta de la pintura decidí darle una nueva imagen a este útil objeto familiar. 





No fue una tarea sencilla,me tomo varias semanas decidir el color que debía ponerle para cambiar ese tono marrón de carpeta de colegio que tenía y; que me bloqueaba la imaginación. Primero le puse un color verde con rojo, faltaba el amarillo y era una silla rastafari, lo cual no me convenció. Así que la deje a medio pintar y me puse ha pintar otras cosas. Sentí que estaba bloqueada con esta silla, para ese entonces, mi hijo empezó a utilizar una silla normal, pero ahora quien necesita la silla es la última nieta de la familia, una gordita bella de 7 meses de edad. Por lo que, no podía dejar por mucho tiempo este proyecto sin finalizar, sobre todo porque el más entusiasmado por verla pintada era mi suegro, quien siempre me preguntaba cuanto tiempo me tomaría pintar la silla y yo respondía siempre una semana más... Mi suegro viajo por fiestas, así que aproveche y me puse como dead line la fecha de su retorno, lo cuál me ayudo a terminar la silla. 





Terminé pintandola de color verde, por que el verde representa la naturaleza y casi siempre la tenemos en comedor del patio, junto al jardín; y pinte unos pajaritos de diferentes tamaños que simbolizan el paso de generación en generación. Disfrute mucho pintarla, mi hijo la vio y le encanto por lo que ahora la comparte con su prima. Me pregunto si esta silla llegará ha ser usada por una proxima generación en nuestra familia, y ¿porqué no? uno de mis nietos, si es que los tengo. Sólo sé que ahora no solo mi hijo forma parte de la historia de la silla, sino que yo también!

¿Y tú te animas a contarme que objeto tienes en tu familia que pasa de generación en generación?. ¿Te gustaría volver a darle nueva vida? Seguro que si. 

Gracias por leer este post, me encanto compartirlo contigo. 






miércoles, 13 de enero de 2016

Hace aproximadamente un año, me enamore de un libro que empece a leer, titulado La Caída de los Gigantes de Ken Follett. Este libro llegó a mis manos gracias a mi suegra, una respetable lingüista amante perdida de la lectura, a quien acudí para que me recomiende un buen libro. Primero, me entregó un libro que ella había leído y trataba sobre una experiencia en la selva bajo los efectos del famoso Ayahuasca o algo así, la verdad ya ni recuerdo el nombre y es que para una principiante aficionada a la lectura era demasiado denso y después de dos páginas de alucinaciones nombrando a todos los animales que existen en la selva olvide como había empezado y un poco frustrada decidí no seguir con este libro y procedí a devolvérselo a mi suegra y fue ahí, cuando me entregó este maravilloso libro. 




Disfrutaba de este libro durante el trayecto de mi casa al trabajo, puesto que el camino era muy largo y aburrido, pero cuando me sentaba a leer era como si empezará a vivir otra historia. La Caída de los Gigantes trata sobre la historia de 5 familias durante la Primera Guerra Mundial, la Revolución Rusa y la lucha por los derechos de hombres y mujeres. mmm... no te parece muy atractivo quizás? pero tiene de todo, drama, romance, pasión... mucha pasión, más de una vez me imagine como Ethel Williams o Lady Maud viviendo esos tórridos romances prohibidos y es que el autor describe  de forma tan cautivante cada encuentro especial que protagoniza cada pareja que te envuelve y te hace haber querido vivir un poco de esa intensidad de la época. 

Debo recalcar también que nunca en todos mis años de estudios escolares como universitarios había aprendido tanto sobre historia universal como lo he hecho con estos tres libros, y que sobre todo han despertado en mí una especial curiosidad por continuar investigando sobre ella. Y es así que muy entusiasmada culminé el libro, que además no lo mencione al inicio pero es el primero de la trilogía The Century ya que el autor sigue los destinos entrelazados de tres generaciones de cinco familias, siendo este primer libro el relato de la primera generación.

Enamorada del primer libro tenía inmediatamente que empezar a leer el segundo, por lo que nuevamente acudí a mi querida suegra, quien para sorpresa mía me comenta que este segundo libro lo tenía en su Ipad, ¡oh no! como diría mi hijo, no esperaba tal sorpresa. Particularmente no disfruto de leer un libro digital, me gusta más el estilo vintage... tener tu libro al que se le hacen las orejitas levantadas y un poquito sucias de tanto que lo ojeamos. Pero bueno, como mi suegra me adora y yo a ella me consiguió el segundo libro El Invierno del Mundo y nuevamente me enamore de la historia.

Con este segundo libro me pasó algo muy hermoso, yo aún trabajaba y tengo 2 muy buenas amigas que trabajaban conmigo y con las que casi todos los días almorzaba y a las que llevada por mi entusiasmo con la lectura les comente que estaba leyendo el Invierno del Mundo y les conté un breve resumen de lo que había leído hasta ese momento de este segundo libro que no era mucho, les pareció tan fascinante que  me pidieron que les relate un poco de la historia del primer libro y así se pudieran enganchar con este segundo. Desde ese momento, se inauguraron nuestros almuerzos de lectura. Es así que ya prácticamente se me hacía una obligación tener que leer todos los días una buena cantidad de páginas para poder tener qué relatar a mis dos amigas durante la hora de almuerzo ya que lo más emocionante que nos pasaba en el día ahora que lo pienso era hablar sobre el relato de la historia que vivíamos a través de cada personaje . 

Creo que nunca había disfrutado tanto de leer como lo hice en todo este tiempo, no solo era un buen libro, también me estaba haciendo vivir una nueva experiencia en mi vida. Este segundo libro trata sobre la época en que Adolfo Hitler asciende al poder  y Alemania tiene que sufrir su tiranía, se da la Segunda Guerra Mundial, la Guerra Civil española y el bombardeo de Pearl Harbor, un libro que continuó enseñándome de historia y que me hacía tener una mezcla de emociones intensa que me conmovían tanto de solo pensar que todo eso fue real. Siendo este el segundo libro todo se desenvuelve al rededor de la segunda generación de las cinco familias; y como es habitual en el estilo del autor nuevamente enciende el libro con las tórridas pasiones que me envuelven día a día. Y así una vez más culminé de leer este apasionante libro en compañía de mis "dos" amigas . 

Inmediatamente termine de leer el segundo libro, inicie con el tercero y último de la trilogía que para mi suerte si lo tenía en físico mi suegra. El Umbral de la Eternidad, título que lleva este tercer libro es una narrativa de las luchas, tragedias y alegrías de estas familias con una tercera generación que vivió el asesinato de John F. Kennedy y su hermano Bobby, el levantamiento del Muro de Berlín, el encarcelamiento de los desidentes soviéticos de Siberia, la guerra de Vietnam, el escándalo de Watergate, etc. debo reconocer que este tercer libro no me cautivo tanto como los dos primeros pero están rico en historia que definitivamente hace que lo quieras terminar de leer. 



Con este último libro, mis "dos" amigas y yo comenzamos a disfrutar de nuestra lectura en un nuevo escenario, un lindo Parque ubicado cerca de nuestra oficina, por lo que todos los días a la hora del almuerzo, íbamos al comedor comíamos rápidamente y salíamos con nuestras mantas a nuestro picnic de lectura a disfrutar del aire fresco y ese lindo verde que tiene la naturaleza. Era increíble como la lectura nos había unido tanto, pero sobre todo como nos sacaba de la rutina diaria del trabajo sin importar todo lo que nos hubiera sucedido en el día, esos minutos de compartir nuestra lectura eran los más felices de las 8 o más horas que estábamos en el trabajo. Lamentablemente está vez no pude terminar este libro en conjunto con mis amigas porque se dio la salida de mi trabajo, algo de lo que no tengo interés de hablar el día de hoy puesto que no tiene nada que ver con este post, en fin, al salir deje un poco la lectura, ya que leía como conté al inicio, camino al trabajo y esto ya no se daba. Pero el interés por terminar el libro seguía en mí. Así que lo retome y lo termine justo el día de hoy y por ello decidí compartir está linda experiencia con ustedes. 

¿Qué aprendí? No solo aprendí sobre historia, aprendí que la lectura es hermosa, cuanto nos puede enriquecer, hacer soñar pero sobre todo en mi caso como me hizo vivir una experiencia única que permanecerá en mi para siempre. 

Dedico este post a mi Suegra, la Sra. Virginia a quien quiero y admiro mucho por su pasión con la lectura, gracias por sembrar en mí este hermoso hábito de leer. También quiero dedicárselo a mis dos amigas, Teresa y Ana por ser tan maravillosas y entusiastas con todas mis locuras y relatos y por los bellos momentos que compartimos juntas las tres. Espero haberte inspirado aunque sea un poquito en empezar a vivir tu propia aventura a través de la lectura. 

Qué tengan una maravillosa semana! 


miércoles, 6 de enero de 2016

Cuando deje de trabajar, lo primero que busque fue un proyecto que me mantenga ocupada y me ayude a insertarme en esta nueva vida, en la que tengo el privilegio de disponer de tiempo para mí. No estoy acostumbrada a estar todo el día en casa y menos como "ama de casa", etiqueta la cuál siempre me horrorizo y que me resisto a aceptar. En fin, como dicen la vida nos tiene preparadas muchas sorpresas y como filosofía de vida siempre pienso que es por algo mejor. 

Es así, que me propuse iniciar con dos cosas, primero comenzar a correr por las mañanas, algo que siempre quise retomar pero por tiempo, el trabajo y otras excusas no había cuando me decidiera hacerlo y lo segundo fue pintar un escritorio antiguo que teníamos en casa y que pensé en utilizarlo como escritorio personal con miras a iniciar mi propio negocio, algo de lo que ya les contare más adelante. 

El escritorio necesitaba un poco de trabajo, pero sobre todo un poco de vida. Esta es una foto de cómo era:


Lo lije, le puse base blanca, pero no sabía cómo pintarlo, ni que colores utilizar y en casa solo tenía pintura negra, así que entre que buscaba alguna inspiración para pintar llego a mí el tema de las famosas Mándalas (representaciones simbólicas espirituales y rituales del macrocosmos y el microcosmos, utilizadas en el budismo y el hinduismo) y aprendí que  las mándalas más allá del ámbito del pensamiento místico que representan son también utilizada para fines terapéuticos. Carl G. Jung, psicólogo investigador dice que las mándalas ponen en funcionamiento mecanismos físicos tales como la vista, el tacto, los músculos y mentales como la elección del color, disposición y creatividad, así como psicológicos, ya que activa ambos hemisferios de nuestro cerebro. Por otro lado, cada color tiene un significado y de acuerdo a la combinación de colores que utilices se reflejara tu estado de ánimo. 

Dicho todo esto, comencé a pintar mi mándala: 




La pinte de blanco y negro con solo la mándala de color y al final le coloque una capa de resina como superficie de la mesa, al secar parecía que tenía vidrio. 
Y así fue como quedo:






Al ver los resultados, me emocione tanto que busque que otra cosa podía pintar y encontré este simpático banco que también pedía que le den una nueva vida. 





Así que emprendí un nuevo proyecto con la pintura y siguiendo con la inspiración de las mándalas pinte este banco: 





Qué les parece? Yo, me di cuenta que me encanta pintar, es como si, cada vez que pinto siento que todo mi ser se encuentra en equilibrio con la vida, he encontrado con esto mucha paz interior y he aprendido algo interesante sobre las mándalas que espero también les allá gustado. Prueba hacer tu propia mándala y descubre de acuerdo a los colores que uses cuál es el significado de tu mándala. http://laguiaesoterica.com/mandalas


Si deseas puedes dejar algún comentario o contarme si te animaste hacer tu propia mándala. Nos vemos pronto y que tengan una semana llena de energía. 

viernes, 1 de enero de 2016

Hace un par de meses descubrí algunas actividades que me apasionan, me dan tranquilidad, equilibrio y paz interior. Y es que hasta hace unos meses, vivía al igual que muchos una intensa vida entre el trabajo y mi vida personal, cuestionándome siempre si es lo que quería o cuan feliz podía ser. 

Hoy en día no trabajo, al menos no para un corporativo y me he propuesto aventurarme a seguir mis sueños y sobrevivir 365 días alejada de esa vida (el trabajo) y parte de esta aventura está enfocada en disfrutar todo aquello que me apasiona y que quiero descubrir como lo es pintar, dibujar, leer, escribir, correr, diseñar, ayudar, jugar con mi hijo, lograr inspirar pero sobre todo demostrarme a mi misma lo que puedo hacer saliendo de mi lugar de confort para vivir aquello que siempre he querido pero por alguna razón me he dicho que no he podido. 

Lo lograré? eso espero... es así que inicio estos 365 días en los que escribiré una vez por semana y les contare un poquito de está aventura pero sobre todo mostrar lo bonito de la vida a través de la pintura, la música y la lectura.

Gracias por acompañarme.